Anoche te vi, podía olerte, sentir lo rasposa de tu barba, el calor de tu mejilla apoyada en mi ojo, ir tocándote de poquito en poquito, pude sentir la textura de tu camisa de algodón, restos de perfume en el hueco de tu cuello, tu cabello revuelto, limpio, como desearía que pudieras abrir los ojos y ver al mundo que espera por ti, espero por ti.

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